Ser de izquierda es adoptar una determinada perspectiva del gobierno de un sistema, un sistema que salvo eliminación entre unos y otros –y de eso en España sabemos un rato, con unas cuantas guerras civiles, y con otros tantos largos periodos de dominación- es compartido por diferentes perspectivas.
¿Y siendo de izquierdas como soy del PSOE? Pues por su larga historia dentro de este paÃs defendiendo sistemas de libertad y convivencia, luchando contra la dominación –de ahà su primer sindicalismo a finales del XIX o su estado del bienestar a finales del XX- y por el presidente que ha dado ahora:
De toda la entrevista me quedo con esto a partir de 4:50
Que seas libre, autónomo, independiente. Que le puedas decir NO a la persona con más poder o económico, o mediático o religioso, o sindical de un paÃs.
Al final la democracia es una arquitectura de convivencia donde las formas son sustanciales.
Al final la democracia es un engranaje de convivencias.
Las leyes crean libertad mientras no introduzcan situaciones de dominación, a partir de una división de poderes que ejerzan un mutuo control, y mientras sean el producto de generalizaciones que de algún modo encaucen los posibles intereses personales en un contexto global de convivencia y orden justos… La polÃtica y las leyes son en cierta medida un arte de inventar un orden de convivencia que sepa abrir espacios por donde conseguir los propios intereses y por donde desarrollar el propio ideal de vida. La ausencia de polÃtica y leyes es dejar a ciegas los intereses ya creados, dejando que choquen unos con otros.
-Una parte fundamental de la filosofÃa polÃtica deberÃa estudiar cuales son los valores y la forma que se implementan estos en la creación de normas y planes-
El liberal que tanto defiende la falta de interferencia y la libertad negativa, o bien es consciente lo expuesto y es un hipócrita, o su visión desconoce una de las partes más importantes de la polÃtica que es la creación y el cambio social. El liberal cuando gobierna, por ejemplo tiene que crear mercados, imponer nuevos tipos de regularizaciones –aunque sea para beneficiar a los más poderosos- invertir en nuevas infraestructuras, recaudar impuestos para mantener las instituciones donde permanece parte de su poder, etc. El liberal provoca con esto un reajuste de todos los intereses con sus propias ideas ¡el liberal interviene cuando gobierna!–no es el valedor de un reajuste ciego de los intereses de todos como les gusta decir con su sociologÃa de ciegos autorregulados- el liberal en absoluta respeta la libertad como no interferencia tan pura que tanto propugnan.
Además, sin interferencia tendrÃamos un negro panorama. La ausencia de ley no implica el vacÃo de autoridad y con ello la libertad plena, sino que conlleva el dominio del más fuerte. Donde no hay derecho, se impone la violencia. Porque donde no hay derecho las relaciones humanas se rigen por simpatÃa o antipatÃa, por intereses de grupo y personales, y en momentos de conflicto, si no hay reglas, la empatÃa y el diálogo nada pueden hacer frente a la violencia. Sólo el derecho, enlazado a las instituciones y el estado, puede poner las razones y el diálogo por encima de la violencia.
La dicotomÃa no es por tanto entre derecho y libertad sino entre derecho y dominio.