Unas cuantas cuestiones se me vienen a la cabeza:
* ¿Primarias? ¿Primarias para los militantes de los partidos? ¿Para los militantes de la izquierda? ¿Para todos los partidos? ¿Para todos los ciudadanos?
* ¿Madrid? ¿Por qué Madrid sólo?
Lo de primarias para Madrid me recuerda en parte al PP neo-liberal libegal, defendiendo la LIBERTAD. Libertad para cuando interesa, casi anarquismo, y para cuando no, conservadurismo de sacristÃa. Libertad que puede confundir al que sà ama la libertad de verdad -y yo creo que Wyoming o mucho de los que están a favor de esta propuesta la quieren sinceramente-
Yo me creo y defiende las primarias abiertas a toda la ciudadanÃa. Pero no me lo creo como trampa, sino como proyecto polÃtico. Unas primarias que no tienen que ser una ocurrencia populista ni una rabieta del que quiere otra partida de cartas, sino una propuesta insertada dentro de un diseño casi constitucional de ciudadanÃa activa. Será porque me gusta Tocqueville.
Las primarias tienen varios sentidos. El primero y fundamental y conseguir candidatos de amplios consensos más allá de la postura ideológica del partido al que pertenecen. Porque cualquier ciudadano puede participar en el proceso de su elección. Las primarias son una arquitectura para producir candidatos moderados, que seleccionan en su discurso aspectos conciliables de todo el espectro polÃtico. Por eso Obama era un patriota y un reformista al mismo tiempo. Es decir, que si hay polÃticos o ciudadanos que defienden las primarias, es casi necesario que no sean los mismos que defienden la vuelta a las esencias del pasado puro del partido que nunca existió. A esos auténticos de la ideologÃa. Las primarias son cosas para heterodoxos.
Las primarias tienen que conseguir un equilibrio entre los aparatos y los candidatos. Pero no el equilibrio del que se reparte una tarta o un botÃn. Es el equilibrio que crea sinergias. Que fuerza que la gente, aunque posicionada a diferentes orillas, tenga que llegar a acuerdos porque las elecciones obligan a ello. Porque un candidato para llegar a la ciudadanÃa necesita un aparato para su campaña, y eso se consigue o a golpe de talón, o con partido que sepa encauzar la competición. Los caucus americanos no son como las votaciones frikis en facebook, ni las encuestas en programas de tertulianos. Tienen su lógica y sus objetivos.
Quien proponga primarias deberÃa tener pensado quien se puede presentar, cómo, en que tiempos y como será el debate, por ejemplo, quien tenga un 20% de los apoyos de una agrupación o federación, quien demuestre que tiene 5000 firmas de voluntarios para presentarse en una federación -para una comunidad-, si se necesitan hacer dos o tres revistas con todas las propuestas e ideas, el papel de los medios de comunicación, espacios de reunión, las normas del debate, competir en igualdad de condiciones, etc. Yo que sé. Mil medidas - discutibles, experimentales y mejorables- para llegar a este equilibrio.
Todo con el sentido de evitar que un candidato mal elegido de la espalda a su partido, a su programa o elija arbitrariamente a sus colaboradores, etc.
Además las primarias, como las elecciones democráticas, deberÃan estar legalmente establecidas -no digo que un partido no pueda dar ejemplo previamente- Estas no tienen que ser para tal o cual zona porque ahora nos parezca bien. No. Las primarias deben ser una forma de avanzar en democracia, todos, no una estrategia aparentemente hecha para ganar Madrid, o más bien, internamente lanzada o apoyada para ganar el PSM por dentro.
Este proyecto de avance en democracia deberÃa ser lo suficientemente potente como para ser una propuesta que pase por diferentes estadios y vaya ganando apoyos. Desde dar ejemplo en una agrupación, a ser una proposición ganadora en un congreso -democracia interna, que existe- regional, en otro federal y finalmente en una propuesta legal en todos los niveles de gobierno: municipales, de comunidad, de nación. ¿Estamos defendiendo esto con lo de primarias en Madrid?
Pero esta conexión entre partidos y ciudadanÃa necesita mucho más que unas primarias. Sin más es simplemente populismo. Necesita a la par una reforma de los partidos polÃticos, que no sean un fractal de arriba a abajo. Una agrupación no tiene porque tener el mismo sistema de secretarÃas, ni siquiera tener las propias secretarÃas, que sà tiene una federación o el partido en su cúspide. En las -buenas- empresas hace tiempo que se rompió con las estructuras piramidales. Sigue habiendo unidad de mando, pero el trabajo es mucho más difuso y temporal, se adapta a las necesidades e imprevistos con muchÃsima más velocidad y permite -casi exige- la iniciativa del que quiere innovar de una forma razonable. Y sobre todo no permite el anquilosamiento de nadie en ningún puesto, al revés, quien permanece mucho tiempo en un sitio se vuelve sospechoso.
Esta estructura más difusa -un diseño más complejo- tiene que estar hecha para incorporar a la ciudadanÃa al debate polÃtico Todo lo contrario a hacerse fotos para el facebook, o a impulsar una endogamia entre los militantes polÃticos en las redes sociales. Incorporación que se convertirá casi en una necesidad -circular- para poder realizar primarias. Imposibles sin voluntarios más allá de los militantes de toda la vida –a los que por otro lado creo que se les revalorizarÃa más allá del sentimentalismo, porque años de primarias se convertirán en años de experiencia y de un conocimiento de la democracia y de cómo llegar a la ciudadanÃa; ahora muchos tienen experiencia de luchar por la democracia, cosa que no tendremos dentro de 30 años los que hemos vivido siempre en ella; tendremos que tener otro plus, digo yo-
Y estas son unas reflexiones rápidas. Este en un debate fundamental, que necesita mucha argumentación y que no se arregla con una medida que pueda cerrar por un largo tiempo, si se aplica de forma nefasta, la oportunidad de hacer de las primarias una tradición.
Las primarias no son un asunto de si Tomás Gómez sà o no. De si David Lucas sà o no. De lo que me interese a mà para mejorar el PSOE de Torrejón o para posicionarme dentro de él. No. Es el camino para arreglar eso que VallespÃn llama la fatiga democrática, y que tarde o temprano dará muchos votos a partidos sin democracia interna ni propuestas más allá del populismo, como UPYD, simplemente porque son algo distinto y la gente se cansa de elegir siempre lo mismo. Innovar o morir.




No hay primarias por miedo. Hay quien argumenta contra las primarias con argumentos tan cutres y estúpidos como “es como si para decidir que se come ent u casa preguntas a todos los vecinos”, pero bueno, eso es gente que no tiene ni la más mÃnima idea de democracia, ni de libertad, ni de representación.
Creo que hay que preguntarse ciertas cosas:
- Si se gobierna ¿Para quién se gobierna?
- ¿Quién elige a los gobernantes?
- ¿De quién se es lider?
Y las tres preguntas tienen la misma respuesta, la ciudadanÃa.
Si hay que abrir primarias, que particularmente pienso que si, deben abrirse a toda la ciudadanÃa. Al fin y al cabo la ciudadanÃa es quien debe elegir a sus gobernantes y no la militancia de un partido. Esta última debe luchar porque los lÃderes de su partido reflejen unas ideas cocnretas.
Además, unas primarias podrÃan ser un buen sistema para empezar a plantearse rebajar la edad para votar a los 16 años. Al menos a la hora de elegir a los posibles lÃderes de las candidaturas.
Respecto a las medidas a tomar para competir en igualdad de condiciones… ya se sabe que la financiación de partidos y en concreto de campañas es un tema cuanto menos escabroso. Es un terreno en el que la limpieza ha de acerse con salfumán. Legislar claramente sobre ello, vigilar celosamente esta financiación y sancionar duramente a quien vulnere las normas. Y por supuesto no dear que entidades privadas sean quienes sustenten mediante donaciones millonarias estas campañas a cambio de un rédito.
Esto de las primarias da pie a ampliar (aún más) la democracia si nos planteamos las listas abiertas y desbloqueadas.
En fin, todo parece un jaleo bastante grande y aparentemente inabarcable. Pero se supone que estamos en una sociedad libre y democrática que debe desear poder elegir a sus representantes en los órganos polÃticos, es decir, que se la tenga en cuenta. Lo que me lleva a cuestionarme si la sociedad española es en su mayorÃa democrática.
Jordi
Lo prioritario en Madrid es que esta banda sea desalojada del poder para que no pueda poner más sus manazas en el erario público. Hoy, más que nunca, importa la unidad más que una supuesta mayor democracia interna. Tomás Gómez es un buen candidato y puede ganar si se le promociona debidamente. Dejemos el debate de las primarias para otra ocasión. Todos los madrileños tienen que tener claro desde ya quién es la alternativa a Esperanza Aguirre. Una alternativa, no solo para quienes somos de izquierdas, sino para todos los que quieren evitar la bancarrota de la Comunidad de Madrid y la vergüenza que nos toca vivir cada dÃa con este gobierno regional.
Un saludo.
No son lo mismo las primarias que un referendum o que una consulta a los afiliados, hablamos de ello en prietistas hace un año al hilo del supermartes. Buen post.
Además de estarte quedando muy delgado, sigues con ese idealismo que aunque precioso es inutil y fuera de cualquier momento polÃtico contemporaneo ¡ Sigues pensando en planteamientos teóricos de libros aterciopelados de color casi rosa ¡ Las primarias son lo que son. Una guerra interna para destrozar a quien tienes enfrente, cortarle la cabeza si eres suficientemente inteligente y conseguir que jamás se vuelva a levantar. La historia de las primarias ha dejado sembrado de cadáveres las aceras y los parques y llenos los soterrados contenedores de Mariscal ¡ Y además de eso y solo eso se trata. No me censures otra vez ¡
Yo creo que las primarias son buenas para todos los territorios y para todos los partidos, no solo para el PSOE de Madrid evidentemente.
¿PRIMARIAS?¿Hacer bien las Cosas?¿Ser BUENO?Todas estas palabras son eso palabras ya sé qué gusta a las personas de izquierdas y YO de (cabeza-corazón)lo soy ,pero la experiencia y la HISTORIA nos dice que una gran persona Unamuno-Baroja-etc,tc ,cualquier persona de mucho valor intelectual es menos importante para el resto de la ciudadania que un gran proyecto pensado por muchos ciudadanos y este elaborado por consenso y al frente un gran grupo homogéneo que lo lleve adelante,en definitiva que cualquier proyecto de primaria debe de llevar consigo un proyecto y un grupo de personas,y estas Ideas valen para cualquier empresa que sea un poco compleja
La ciudadanÃa perderÃa mucho si vuelve a ganar Esperanza Aguirre. La cuestión es, de producirse este caso, si la culpa es del PSM, que no hizo lo que debÃa, o de los propios ciudadanos madrileños, que no tienen remedio. Si la derrota se debe a fanatismos nacionalistas o, a saber qué estupideces llevan a los obreros a votar a esta gente, ha sido la ciudadanÃa, como dices, y no el partido quién ha perdido, pero si este nefasto resultado se produce porque se está más pendiente de quién se lleva el poder dentro de la izquierda que de ofrecer a los madrileños una alternativa seria al aguirrismo, serÃa el PSM quién hubiera perdido. Creo que las dos últimas veces las perdió la ciudadanÃa, espero que de volver a repetirse el resultado vuelva a ser culpa de los madrileños y no de nuestra mezquindaz por ver quién manda en el partido anteponiéndo intereses personales a los generales. Se pueden hacer muchas diatrbas intelectualoides, pero lo cierto es que la prioridad debe ser desbanzar al aguirrismo de la Comunidad de Madrid para que sea gestionada por mejores personas.
Un saludo.
Con todo mi respeto gemelo y valorando la experiencias vividas en este aspecto, creo que en su momento me equivoque con respecto a esto y he pasado de defender este sistema en su momento a simplemente omitirlo como opción, eso si, si está aprobado en Congreso se cumple con la norma.
Echar la culpa a la ciudadanÃa del resultado de unas elecciones es lo normal y obvio, pues, salvo pucherazo, la ciudadanÃa es la culpable del resultado (son los que han votado). Que sea bueno o malo el resultado es cuestión de percepciones y gustos.
El partido (siempre que aspire a gobernar) pierde desde el momento en el que es incapaz de ofrecer una alternativa de gobierno viable a la ciudadanÃa. Si no consigue ganar es que su apuesta de gobierno no era lo suficientemente buena, y eso nos lleva pasando a los socialistas en Madrid muchos años. No hemos sido capaces de erigirnos comon una verdadera opción de gobierno para los madrileños, y cuando lo conseguimos llevábamos una lista contaminada (esto nos dejó aún peor de lo que se estaba antes).
Si lo ideal es autoengañarse diciéndonos a nosotros mismos que “no lo estamos haciendo mal”, que “somos una opción de gobierno”… cuando no conseguimos ganar ni a tiros, apaga y vámonos o planteemos verdaderas alternativas como unas elecciones primarias abiertas a toda la ciudadanÃa.
Me reafirmo en lo que ya die unos cuantos comentarios antes, y es que el lider de una candidatura de gobierno no tiene que ser sólo el lider de un partido, sino que debe ser el lider de la ciudadanÃa.
Creer que todo depende de cómo haga uno las cosas resulta demasiado optimista y es, desde el punto de vista de la lógica, un imposible. Aunque el PP y el PSOE lo hicieran todo perfectamente, uno de los dos, necesariamente, tendrÃa que perder. Luego, eso de que quién pierde lo hace siempre porque ha hecho las cosas mal es una falacia y todos lo sabemos. También sabemos que en polÃtica ésto se suele utilizar demagógicamente para mover la silla a quién ha perdido. En Madrid hay una fuerte tendencia a votar a la derecha que está más allá del buen hacer de cualquiera. Quizá, esforzarse en analizar el por qué de esa tendencia social serÃa más útil que ponerse a estas alturas con lo de las primarias a confundir a los potenciales votantes, no ya de la izquierda, sino de una alternativa más limpia al Gobierno de la Comunidad de Madrid. En cualquier caso, todos estos vaivenes no ayudan a transmitir al pueblo una idea de alternativa seria, más bien lo que alguién puede pensar es que en el PSM están más preocupados por ver quién se lleva el partido que en ofrecer la posibilidad de un gobierno decente a la región.
Si, suele ser más cómodo para los estamentos de los partidos decir que los votantes se equivocan, lo cual no es que sea demagógico, es insultante para cualquier demócrata.
Desde luego no es sólo cómo haga uno las cosas. La polÃtica es marketing, es triste, pero es asÃ, y hay que saber vender (se). Y aquellos/as que no se saben vender, en polÃtica, terminan por fracasar, que al final es lo que nos lleva pasando en la izquierda años y años. Otra cosa es que la excusa fácil sea decir que “Madrid es de derechas” o similares para lamerse las heridas con autocompasión tras una batalla más a incluir en la lista de derrotas.
En Madrid, ni la izquierda en general, ni el PSM en particular, han sabido posicionarse como alternativa de gobierno, y cuando parecÃa que lo habÃa conseguido tenÃamos dos peperos en escaños nuestros. Lo que supuso que la parte del electorado que nos votó se sienta traicionada y desonfie, y con razón, de un partido que no supo incluir en su lista a personas leales al electorado y a su partido.
Mantener la tesis de que en “Madrid se tiende a la derecha” es, por otra parte, un insulto a los electores de la CAM. Basicamente porque Madrid no es de derechas, lo que se sostiene en que, dentro del PP, los que gobiernan en Madrid, son los grupos menos conservadores (los Aguirristas son los más liberales a todos los niveles). Para ello sólo hay que mirar hacia cualquier punto cardinal y veremos que, allá donde gobierna el PP, las polÃticas son mucho más conservadoras que en Madrid. Y esto el PP de Madrid no lo hace a hurtadillas, el electorado no es tonto y lo ve, lo sabe y en cierta medida lo apoya.
Unas primarias abiertas a toda la ciudadanÃa son una puerta abierta para que la gente pueda sentirse partÃcipe de la elección de sus lÃderes. Y por otra parte es la manera de dejar atrás el ya habitual despotismo de los partidos polÃticos a la hora de elegir a sus cabezas de lista, que habitualmente pecan de mirar más hacia el interior del propio partido que hacia la sociedad.
Hay cosas que ya cierran cualquier debate. Decir que Esperanza Aguirre es de lo menos conservador del PP es una de ellas.
Si es eso lo que crees, Jesus, mira quien aplica polÃticas neoliberales (liberales en valores) y quien aplica polÃticas neoconservadoras (conservadoras en valores) dentro del PP y te darás cuenta que bajo esa fachada de conservadora que tiene la marquesa hay una neoliberal acérrima. Es más te voy a poner el ejemplo, compara el Gobierno de CyL con la CAM. Y ya no te remito a la comparación con Navarra, que ahà los que gobiernan no sé por qué no llevan alzacuellos ni por qué no adoran a Torquemada.
Sigamos considerando a Esperanza Aguirre una conservadora y una reaccionaria, como si fuera una monja de clausura, y seguiremos perdiendo escaños y votos exponencialmente en la CAM. Eso significará que creemos que ser agresivo, salvaje, engreido, prepotente y chulo en polÃtica es ser conservador, algo que es completamente erróneo.
Como reza el logotipo de este blog, “Left Liberal”, esa es la receta.
Y acabar un debate asà es como quedarse sin argumentos y no me creo que se te acaben tan rápido.
No soy Jesús, sino Juan Carlos. Los argumentos, por suerte o por desgracia, es lo único que tengo y rara vez se me terminan. Otra cuestión es que considere que valga la pena el esfuerzo. En cuestiones polÃticas abundan demasiado las diatribas. Cuando digo que Esperanza Aguirre es de lo más repugnante que hay en este paÃs y el enemigo a batir de cualquier persona que quiera una humanidad mejor, no pienso en rollos ideológicos que creo conocer y que no me importan lo más mÃnimo porque no interesan ni a quienes los predican. Lo habitual en la derecha es que toda ideologÃa sea un mero paraguas tras el que se esconden puros y duros intereses. Lo que hay tras Aguirre es un clasismo salvaje que quiere que España siga siendo la granja de las familias de siempre por los siglos de los siglos aunque eso suponga aunque eso suponga un anquilosamiento inherente a anteponer la sangre al talento. El aguirrismo también conlleva una ambición desmedida que amenaza la estabilidad de las instituciones. La Comunidad de Madrid ha gastado enormes sumas en obra pública que ha conllevado pingües beneficios a grandes empresas mientras recorta el gasto corriente ahogando a funcionarios y con ello al dÃa a dÃa de los servicios públicos. Su falta de respeto por todo lo que no sean sus intereses personales les lleva a tener medios de comunicación que parecen panfletos mafiosos que manipulan a los pobres hombres que se creen sus mentiras provocando una enorme brecha en la ciudadanÃa. Toda la ideologÃa que ampare esta pura maldad no es más que una pantalla y me importa muy poco. Es más, a veces la ideologÃa más rancia de derechas demuestra una mayor bondad. Por ejemplo, Esperanza jamás se habrÃa preocupado por el problema de la Colonia Marconi con la prostitución poniendo esa especie de toque de queda tan puritano que hizo el Ayuntamiento, y no lo hubiera hecho, no porque sea liberal, sino porque los que allà viven son pobres y sus vidas le importan un comino. Tampoco persigue la prostución como hace Gallardón, porque este problema nunca va a afectar a sus hijas ni a las de sus amigos. Digo todo esto solo a modo de ejemplo de que ese liberalismo parece más bien desprecio a los demás que otra cosa.
Perdón, Juan Carlos, no sé por qué se me fue el nombre y puse Jesus, supongo que algún despiste momentáneo.
Has explicado perfectamente lo que es Aguirre, una “Neocon” de libro. Neoliberal para casi todo y conservadora para ceder la educación a la Iglesia.
No confundamos el liberalismo de izquierdas (llamémosle libertad planificada o como se quiera) con el liberalismo neocón (liberal y hago lo que me sale de las narices con lo que sea y cuando sea).
Y si, el toque de queda es la solución conservadora fácil a esa serie de problemas. Es algo asà como barrer, levantar la alfombra y echar las pelusas debajo. Aguirre la hubiera dejado como está por eso, por lo que tú has dicho, se la trae al pairo, porque en el neoliberalismo cada cual se soluciona sus problemas; y es en eso en lo que Aguirre cree. Sólo le falta acabar con un “Dios bendiga a Madrid”.
Aguirre no cree en nada. Es puro egoÃsmo individual y de clase. Cuando sus intereses o los de aquellos que cree los suyos están en juego, no hay nada de liberalismo. Sus supuestas ideologÃas son pantallas para sus engañados y trampas para nosotros. Digo trampas porque queréis oponer a esta gente una ideologÃa que haga frente a la suya cuando, en casos extremos como éste, no hay más ideologÃa frente a ellos que la honradez, ni mejor candidato que, quién siendo honrado, pueda ganar y para ello ha de arañar votos incluso de aquellos que siempre votarÃan a la derecha pero enpiezan a sentir horror por esta gente.