Belén Esteban, los analistas políticos y subversión española

May 19th, 2010 § 0

Para muchos opinólogos que ayer Belén Esteban ganara el concurso de baile de T5 fue una demostración de como en España triunfa lo cutre o el victimismo. De como se lanza al triunfo a alguien desde la televisión y las campañas por encima del trabajo y del talento. Vaya, de nuestra condición patria. A mi, su victoria más bien me demuestra el poquito nivel de los análisis de nuestros sociólogos de periódico, o las pocas ganas de profundizar cuando se puede emitir un juecio rápido y rotundo.

Mira Quien Baila es un programa de famosos que dan clases de baile y al final dan su recital. Muchos han creído que lo importante es como tenían que mejorar estos famosos y en su resultado final. Y no en el hecho de que son famosos. Qué es lo que da la audiencia. No quieren entender que el público de Edurne, el hermano de Jesulín y el de Belén no es el público del ballet Bolshoi ni el de la camarilla de bar del Real Madrid - Barca. Que la gente lo ve por entretenerse, porque ven gente conocida tan torpe como ella misma aprendiendo algo que la mayoría hacemos mal, porque quieren ver un determinado baile o escuchar una determinada música, porque hay que matar el tiempo antes de ir a dormir.

El que analiza su victoria ve que el público se ha puesto de su parte porque el pueblo se identifica con ella, porque la prefieren a ella, el pueblo hecho carne, a un jurado experto que en su estiramiento sabe lo que hace. Que preferimos al torpe de los nuestros que al listo que nada tiene que ver con nosotros. Es nuestro Bush y ese estirado de Kerry.

Estos expertos en famoseo, o expertos en cosas muy importantes que opinan de la farándula desde su pedestal, no hacen más que repetir una forma de análisis tan poco aguada como se hace en política con las encuestas y los resultados electorales. Eso de que UPYD quita un poquito de allí y un poquito de aquí ¿un poquito? ¿Cuando su aumento electoral correspondió a las perdidas del PSOE? Eso de que el anuncio de los recortes rebaja en 10 puntos la valoración del PSOE ¿el anuncio? ¿el tardar en hacerlo? ¿el no hacerlo más profundo? ¿el modo en que se hace? ¿Su explicación? ¿Que se estuviera intentado no llegar a hacerlo y al final se tuviese que hacer? ¿cancelando cualquier otro tipo de causalidad?

Es verdad que las interpretaciones de los datos no son fáciles. Que cada uno opina como opina de la selección de fútbol. Y que al final se da valor al análisis de los que se supone que saben del contexto sociológico o político que se aborda, análisis que intenta confirmar sus tesis de siempre en vez de ver datos nuevos para afinar lo que siempre dijo.

Sí, el buen camino sería dar interpretaciones que van abordando todas las causalidades y van cerrando ramas. Hasta llegar a causalidades directas y no a ideas de fondo. Pero eso no es lo que pasa.

Cuando uno ve la votación de Mira Quien Baila se debería preguntar por quien vota. Con su perfil, debería ir a preguntarle que espera él de un programa así y porque se acercó inicialmente. Debería ver que le parece ya no sólo Belén, sino un jurado de estrellas que se decida a amonestar a famosos y no a jóvenes talentos en una academia -Eso, si descartamos que no sea un tongo televisivo-

Quizás, con buenas preguntas uno vería que la gente no es tan tonta como algunos quieren hacer ver. Que la gente no se cree el rollo de unos expertos haciendo un programa de famoseo. Como no se tienen que creer a un político haciendo de experto cuando no lo es. Por más que tenga en frente a un granjero tipo Bush.

La gente, en masa tenemos bastante predisposición a movernos como una manada peligrosa, pero día tras día, viendo y escuchando nos volvemos inteligentes, después de muchos programas, intuimos que Mira Quien Baila es un prefabricado que nada tiene que ver con el trabajo duro o la excelencia. Que sí, que tiene su esfuerzo, su gracia, incluso su espectáculo. Pero que el voto, que en esta caso cuesta dinero, no se va a dar a quienes pretenden engañar, y más si el voto puede demostrar que el electorado está por encima de quienes intentan marcarles el camino. Y si para eso hay que votar a Belén Esteban se la vota.

En política, esto se refleja en que muchas veces se vota más contra el que te intenta manipular de forma burda, que eso otro que muchos iluminados denuncian, el hecho de que la mayoría vota porque se la manipula. Al contrario, la gente vota buscando que la manipulen lo menos posible, especialmente si llevan tiempo viendo y escuchando. De ahí que chirríen tanto los discursos que más que ofrecer se ocupan plenamente del contrario o que hagan una loa de lo hecho por el propio bando. De ahí que no creo que el PP saque el más mínimo beneficio en postularse ahora como el partido de los pobres, por mucho que sus expertos lo puedan ver reflejados en las encuestas. Como tampoco valorarán que el PSOE no sea firme en lo que tenga que ser y así considere, porque las encuestas varíen.

PS: Para que la propaganda y el ruido triunfen hay que buscar que el electorado piense lo menos posible. Cosa que se consigue hablando muy alto y preparando noticias que aturdan. Y esto también triunfa en ocasiones. Aunque tiene un antídoto muy básico: apostar por la inteligencia del votante, hablando, debatiendo, incluso metiendo la pata en público, dando cosas que ver y escuchar, más allá de la frase hecha o la interpretación que más me conviene en el corto plazo del corto televisivo.

La demagogia de las pensiones como ejemplo del debate

May 18th, 2010 § 0

La gente se tira de los pelos por lo que iba a ser una congelación de las pensiones. Y que ahora parece que se va a supeditar al nivel de crecimiento que se alcance.

Todo el mundo sabe, o intuye, que la economía no crecerá mucho el año que viene, y que por tanto la revalorización sería nimia. Pero todos, desde derecha a izquierda, dicen que eso es atacar a los más débiles. El PSOE recuerda que han sido ellos los que han devuelto las subidas progresivas y continuadamente durante años -que es como se les da dignidad a las pensiones-, pero parece que eso no es suficiente para el nuevo PP de los pobres ni para la izquierda de los puristas.

Y no lo entiendo, porque unos euros más o menos, no deberían ser la causa de tanta vehemencia. Sí, claro, al pensionista le importa, sobre todo al que mal vive porque tiene una pensión y un entorno que le situa en la pobreza, por una dura situación familiar, por la soledad, por el aislamiento que trae la ciudad, por la cada vez peor asistencia sanitaria -si vive en Madrid- Etc. Pero esto, es precisamente lo que demuestra que el que se indigna y levanta la voz no es más que un teatrero, que sabe que la vida de los pensionistas que menos tienen va a seguir igual haya subida o no el próximo año.

Un político decente, al día siguiente de anunciarse estas medidas, se pondría a trabajar en como sus propuestas municipales y autonómicas, puedan convertirse en una ayuda para jubilados que peor lo pasan. Desde el PP de Aguirre en Madrid, trabajando en favor de los servicios públicos que atienden a los ancianos, hasta los diputados y concejales del PSOE, remando en la misma dirección que viene desde arriba. Proponiendo y innovando desde la asistencia social a la soledad, sin gastar más de lo que se tiene. Y con la oportunidad de que en un año llegan las elecciones. Pero claro, eso requiere imaginación, hambre política y liderazgo, sabiendo que la solución no puede venir de invertir más, sino de sacar más. Como la del que monta una empresa competitiva, que hace lo que hacen todos, pero con menos recursos y métodos nuevos.

¿Será eso mucho pedir? ¿No merecería más la pena un debate público de este tipo que tirar del populismo? No lo sé, pero a mi me demuestra que la decencia de un político no sólo tiene que ver con su pose ante las injusticias, sino con su capacidad de dar respuestas nuevas que no estén basadas en invertir unos pocos euros más.

PS: Un ejemplo de regla que seguiré para evaluar a un político: Si tiene responsabilidades municipales y autonómicas y su discurso va principalmente sobre sus imaginaciones sobre las políticas de estado, será malo; si su discurso es como trabajar a partir de las políticas de estado, empezará a caerme bien.

El mercado de los justos

May 18th, 2010 § 0

Estos días se escuchan muchas valoraciones sobre el supuesto giro ideológico de Zapatero. Que sí Zapatero a matado a ZP, que si Zapatero ahora se hace amigo de Boyer y se ha rendido ante los mercados. Dicen que ha pasado del cuidado republicano a la ortodoxia liberal.

Tenemos una derecha tan tan tan hábil que incapaz de amortizar algo de estas decisiones, se lanza a intentar sacar réditos de los perjudicados por las últimas decisiones. Haciendo algo bastante típico en nuestro panorama político, que consiste en lanzar declaraciones oportunistas según lo que pase ese día con tal de tener un titular. Bueno, ninguna novedad.

Pero también tenemos cierta izquierda puritana que sigue la misma consigna, repitiendo aquello de que la izquierda gobernante se ha rendido al mercado. Lo que queda muy bien como frase para titular, como dibujo simple poco representativo pero comprensible, y como mentira de la que alimentarse.

Esta acusación es falsa, porque primero, el intentar reducir el déficit es precisamente minimizar nuestra dependencia de los agentes que compran nuestra deuda, es decir del mercado -sí, más estable que la bolsa, pero mercado igualmente- Porque si no lo hiciésemos y si comprometiésemos nuestra recuperación a un déficit elevado sí que estaríamos apostando por una operación altamente especulativa. Cuando dicen, no os olvidéis de Keynes, seguir invirtiendo en lo público en base al déficit, están suponiendo -especulando- que las inversiones que hagamos van a activar nuestro mercado interno con el que tendremos luego que pagar, pero ¿Podemos arriesgarnos? ¿Cuando la UE tiene que poner un fondo altísimo -y quizás insuficiente- de respaldo? ¿Sin saber que inversiones serán las beneficiosas en el futuro? ¿Sin saber cual es el recorrido de la crisis? ¿Eso no es especular con un capital que no nos pertenece?

Además las malas consecuencias de un endeudamiento excesivo son múltiples. Desde que la caída constante del euro hasta su posible desaparición. Aumentando mientras tanto la incertidumbre que reina. Cada punto de déficit “mal invertido” se puede convertir en más déficit, haciendo más inviable proyectos que en un principio deberían ser sostenibles por el estado mismo -a partir de su producción y sus impuestos- Aumentando con ello la inestabilidad interna de cada país, derivando sus temblores a las empresas privadas, sus créditos y sus instituciones, y poniendo a Europa en una inferioridad competitiva con respecto al mundo entero.

En una situación así, reclamar el déficit para seguir haciendo la misma inversión pública que se ha hecho hasta ahora, es reclamar que la financie un mercado inestable, inmerso en partidas rápidas donde los jugadores se están volviendo a reconocer y donde nada es lo que antes parecía. Decir que se tiene que mantener el nivel de déficit sí es afirmar nuestra mayor dependencia al mercado. Aumentar el déficit es la apuesta de un jugador compulsivo.

En un momento así, saber cuanta tiene que ser la inversión para crecer y cuanto tiene que haber de reducción de gastos, no va a ser un hecho de izquierdas o derechas, sino de política de estado y sobre todo de prudencia ante un monstruo al que no le hemos visto todas las cabezas. Otra cosa será la estrategia a largo plazo con los ajustes que se hagan ahora, que sí será sobre la redistribución. El como se tratarán las oportunidades y los derechos de una ciudadanía bajo estos reajustes, algo que ahora es difícil de ver desde dentro del huracán, porque el horizonte no está claro.

PS: Si el horizonte no se ve hay que tirar de claridad de conceptos.

Somos un sistema

May 14th, 2010 § 2

Creo que es razonable repartir el sacrificio. Sí, es dura una bajada de sueldo, pero peor es el riesgo constante de paro. Y el presente de los trabajadores no debería estar basado en una decisión inicial, si es que se puede tomar, de ir por lo público o lo privado. Si no también por los resultados generales del sistema. Si la posibilidad de paro para una gran parte de los trabajadores es enorme, las rebajas de los sueldos de los funcionarios no deberían ser un tabú.

SIN EXCUSAS

Claro, se puede pensar, por qué tienen que recortarles a los funcionarios y no a los ricos, especuladores o defraudadores. Algo con lo que yo estaría de acuerdo, pero en otro momento. Porque salir con una medida así me sonaría a huida ciega hacia delante. Con sus problemas.

Perseguir a los ricos desde una tribuna parlamentaria y como medida urgente de la presidencia del gobierno -y no como una reforma impositiva general y justa a largo plazo-, sonaría a caza de brujas populista, e ineficaz. A ocultar un problema sistémico es una parte. Y ahuyentaría aun más la inversión externa e interna. Por no decir que sería una excusa de la que no podríamos vivir mucho tiempo.

Perseguir la especulación, la economía sumergida y el fraude general sería, por sí sola, anunciada como el objetivo principal del decreto, o como una parte importante de la solución, otra medida que empeoraría el panorama económico. Sí, dicen, este dinero sucio representa un porcentaje de la economía general, incluso tanto como el necesario para recortar el déficit. Pero, es que ese dinero no se recupera por decreto. Primero habría que tener la claridad de que una vez convertido en limpio tendrá el mismo volumen y segundo, habría que tener la seguridad de que esa persecución, captura, juicio y aplicación, fuese a tener un efecto inmediato. Sería todo un invento, la justicia financiera inmediata. Única el mundo. Por el contrario, me temo que esta deseable reforma, implicaría tiempo, mucho más del que tenemos, que además, parte del dinero defraudado se perdería en el camino de su limpieza, porque parte de él cruzaría la frontera a golpe de “Intro”, y que al final no serviría para resolver el problema.

Si bien, tener un sistema impositivo justo y una economía sana y transparente, son objetivos fundamentales, no son soluciones que salven el sistema. Si estas medidas son necesarias es por su carácter justo. Y sus beneficios serán un añadido maravilloso si se consigue. Pero no son la medicina del juego del que no podemos bajarnos -al menos yo no sé como- Así, sabemos y aceptamos que el sistema que tenemos es capitalista y que se mueve dentro de un flujo temporal y un contexto que pide medidas ya. Cosa que asumen hasta los sindicatos, recordando que recortar el sueldo frena el consumo y aminorar las inversiones públicas atenta contra la productividad.. Porque acuden al consumo y a la producción, no a la dignidad del trabajador, no al discurso obrerista, comunista o alternativo.

Y claro, si aceptamos que estamos en un sistema capitalista -con mayor o menor ambición de ir reformándolo- sabemos que este rompecabezas va por partes y se interrelaciona por todos los sitios. Bajar el sueldo a los funcionarios, frenará su consumo, pero no bajarlo implicaría subir los impuestos, tanto para pagar esa parte que ahora desaparece como para ese depósito de más que ahora tiene el estado para moverlo. Subir los impuestos implicaría que la otra parte de los trabajadores se sometiesen aun más al riesgo del paro, la injusticia laboral, la explotación, etc. Con lo cual el consumo se ralentizaría más si cabe. Por no decir que la capacidad de inversión pública se vería más mermada.

NO ES BUSCAR CHIVOS EXPIATORIOS, PERO SI EL MOMENTO

No entiendo estas medidas como una venganza ahora que se puede contra esa figura del funcionario vago, que trabaja poco y le da igual la crisis o el destino de la nación. No creo en esa figura, me pasé dos años en TI de una universidad pública, y sé que hay gente competente en lo público como hay gente muy vaga, quizás con una diferente distribución y adaptación con respecto al panorama privado, pero no de una forma categóricamente diferente. Por no decir que prefiero a un médico o un profesor de la pública a uno de un cuchitril madrileño de la privada.

No, no es una venganza, es distribuir la carga. Quizás, ahora con el tiempo justo, sea el único momento que se puede hacer algo así, contra un gremio donde si está implantado el sindicalismo, el sentido de pertenencia a cierta clase, y donde la movilización es más favorable o menos peligrosa que en cualquier otro trabajo.

Antes, sin los golpes de las últimas semanas, quizás no se hubiera podido hacer. Hay que cuidar tanto la estabilidad económica como la social o política. Porque son interdependientes. Por maquiavélico que les suene a los puritanos de los dos bandos. Pero ahora tocaba.

SINDICALISMO DE CLASE, NO DE CLASE OBRERA, SINO BUROCRÁTICA

Recordemos que el funcionario también creció, aunque sea al menos en número de plazas, durante la prosperidad económica. Qué el no es un examen y una casta, sino otra parte más del sistema que formamos todos. Y que por tanto no puede vivir aislado de la coyuntura. Perdón, recordémoslo frente al sindicalismo, porque yo creo que la mayoría de los funcionarios si tienen conciencia de pertener a algo mayor que lo está pasando francamente mal. Porque, su familia esta fuera de la función pública y saben por lo que pasan y porque muchos de ellos sí que tienen conciencia no sólo de trabajadores de un gremio, sino de servidores públicos. Algo que no identifica, tengo la impresión, a los sindicatos que no han esperado lo más mínimo a anunciar huelgas.

Muchos sindicalistas han debido pensar: si no actuamos ahora perderemos cualquier tipo de prestigio. Por no decir, que que perderían su principal red estable de sostén, el empleado público. Pero es que ese prestigio guerrero, hace mucho tiempo que se perdió. Con un 20% de paro ya no vale llamar a la contestación. Con un estado de derecho que los subvenciona, ya no vale. Si adoptaron hace ya, la senda de la prudencia, no parece que ahora valgan cambios.

Primero porque al parado de la privada aumentará sus recelos sobre el sindicalismo, el trabajador no funcionario lo mirará con indiferencia y con cierto amargor si encima tiene que sufrir deterioros en sus servicios, que a veces son tan básicos como poder dejar al hijo en el cole para poder ir a trabajar o ir al médico. Y será una gota más en su distancia sobre un sindicalismo que no entiende porque no habla el mismo idioma que él.

¿Y el trabajador público? Bueno, el funcionario sabe perfectamente como se mueven las redes sindicales en su institución. Si bien, es consciente de que sin ellos se estaría peor, también lo es de que no les mueve ni el idealismo ni la retórica que utilizan. Con una brecha incluso más general que la que tienen los partidos de izquierda entre discurso y acción. El trabajador público seguirá viendo el sindicalismo con cinismo y eso sólo rendudará en una cosa, en que este sindicalismo nunca tendrá su apoyo para reformas mucho más importantes, profundas y arriesgadas dentro del sistema, en aras de algo más justo y menos salvaje. De él espera beneficios proporcionales como espera el inversor de bolsa. No una causa justa en el trabajo o la economía.

EL DILEMA DE LA IZQUIERDA LIBERAL Y LA IZQUIERDA DE CLASE

El sindicalismo y la izquierda, tienen ahora un dilema. Si optan por reutilizar una retórica vieja en una reacción obvia pero suicida. Seguiremos siendo clandestinos, nuestro lugar son las barricadas y lo nuestro es puro sacrificio. Lucharemos contra el gobierno. O si mantienen unos valores originales adaptados a un nuevo panorama: la izquierda como gobierno, el sindicalismo como ente protegido, cuidado, e impulsado por el propio sistema.

El sindicalismo tiene una opción de oro. En la reforma laboral pueden implantar el sindicalismo en todos los ámbitos laborales, como compensación a estos recortes o los que se ven venir en el mercado del trabajo. Puede implantarse como una red difusa entre todo tipo de empleados, que sirva de malla entre el sistema, la empresa, la economía y el trabajador. Puede ser parte de la transparencia y de la denuncia del sistema desde dentro. Pero dudo que la aproveche. Como la izquierda en horas bajas, me temo que tiene más de red clientelar que de ideales. Especialmente en lo público, donde el sindicalista no debe ser un tipo arrojado, sino un buen RRPP. Ójala me equivoque. Ójala el resto del sindicalismo, más arriesgado, les pida un esfuerzo para crecer por otro lado. Ójala.

PS: Para que el sindicalismo se propagase necesitaría un sentido más estratégico de sí mismo. Más global, y no de reinos de taifas, o honorables tribus guerreras con sus propios líderes o intereses. Deberían mirar porque la Iglesia sí se propaga y su alcance no se perdió en los primeras décadas de su explendor. La Iglesia, que nunca le haría una manifestación a la derecha, pero que estaría atenta a que se fuesen cumpliendo ciertas cosas nacidas de los ideales compartidos. Cosas que sólo serían viables con un gobierno afín que ella ayuda a levantar. En fin, Mucho pedir, ellos al menos tienen fe en sus ideales. Aunque se engañen.

reflexiones móviles también sobre el psm

May 5th, 2010 § 0

Mientras conseguimos mesa, me desahogo:

Al mismo tiempo que aquí debatimos sobre el *me quiere, no me quiere* o la independencia de Numancia, en Grecia tienen ya el dilema ineludible: la izquierda como gobierno tiene que abrazar la ortodoxia liberal al menos hacia afuera y durante unos años o apostar por un camino que desconoce y para el que no se ha preparado como no lo ha hecho ninguna izquierda Europea.

En España debería hablarse mucho de eso. Con la amenaza de un paro crónico y grande, el debate debería ser intenso. Deberíamos dejar de esperar que este dilema se solucione en pactos de mínimos entre sindicatos y patronales tan poco representativos. No deberíamos dejar pasar más el tiempo. Deberíamos apostar por la política que para eso está.

Un buen sitio para asumir este asunto sería la comunidad de Madrid, se debería coger el toro por los cuernos. Al menos la izquierda liberal, si es que existe ¿Qué espacio hay entre la rigidez que imponen los mercados en tiempos de crisis y las políticas sociales? ¿este espacio tiene que ser completamente diferente al que hay con tiempos de bonanza? ¿No solo en el gasto sino en su articulación, estrategia, aplicación?

No sé. Me gustaría escuchar a gente interesante hablando de esto y no el absurdo asunto que tenemos entre manos.

De verdad, en Madrid el menor problema es el candidato, sino encontrar gente interesante en la universidad, la empresa, la cultura, etc. Que hagan nacer una alternativa hablando de la realidad tan incierta que se nos presenta.

PS: parece que lo de las cajas se va a pactar, me alegro.

La consustancialidad mediterránea y su escolástica

May 3rd, 2010 § 0

Desde temprano con las declaraciones de Esperanza Aguirre, que sí la corrupción es consustancial a las instituciones, que si lo importante es lo que se hace después con los corruptos.

Desde temprano con la réplica escolástica: consustancialidad la suya; no se puede llevar al descrédito a las instituciones ni a los políticos porque los suyos los sean; no debe haber más sustancia en lo público que la de la honradez y si hay corrupción esta es hija del demonio o la manzana.

Si Aguirre dijera: los gatos son negros. Algunos se agarrarían al ser como identidad -y no como relación- para tratar de hacer ver las diferencias, escolásticas. Y así no se atrae a nadie nuevo.

Sus declaraciones son una oportunidad perdida para defender una idea de regeneración de la vida pública madrileña. Desaprovechada, en esa mala estrategia ya antigua y perdedora de mil batallas, de llevar las contraria con tono muy serio.

Lo que dice Aguirre da para que cualquier figura pública se lance al ruedo e intente persuadir e incluso enamorar a los ciudadanos y medios que siguen el debate. Además da para muchos discursos y muchas propuestas. Y el peor de todos ellos, es más aburrido, parece que es el que domina, el de la honradez sí o sí. Que lanzada al viento nadie se cree. Y que es a esta candidez increíble a la que Aguirre quiere llevar a la oposición en un momento en el que tendría que ser ella la que carece de credibilidad.

A Aguirre se le puede contestar de muchas maneras. La primera es que la corrupción no se persigue con la voluntad individual. Con la del castigador a posteriori o con la del santo preventivo que a veces parece que predomina entre esa parte de la izquierda que se declara fan del buen salvaje. Sino que es el control de esas voluntades individuales a través de unas normas justas la que lleva a sistemas más decentes y a combatir la corrupción. Que por eso se inventó la división de poderes, que por eso la relación prensa-política tiene otra naturaleza fuera de España, que por eso en las democracias más avanzadas los políticos tienen que rendir cuentas más a menudo y sus sistemas de gestión tienen que estar más abiertos a la inspección pública, etc. Vamos, que contra la corrupción no se está como individuo salvador, sino como equipos de expertos diseñando organizaciones donde los más caraduras lo tengan difícil, aunque se disfracen de buenos.

Se puede pasar de la historia de la democracia y el liberalismo como sistemas de límites de voluntades y contenciones de arbitrariedades, a las nociones de accountability, tecnologías de la información aplicadas a gobiernos abiertos, hasta el papel de la ciudadanía en el control de lo público. Podemos hablar del porque de la transparencia anglosajona, alemana o sueca frente a la griega, italiana o española. De porque en España no se quiere pagar el IVA o se ensalza la evasión de impuestos. De porque deberíamos cambiarlo y como. Y todo este discurso acompañado de propuestas interesantes. Dan para tardes de radio. Dan para artículos de prensa. Dan para subir en las encuestas. Y cuadran en el debate que está ahora.

Dan para hacer una alternativa, dan para entusiasmar a los madrileños cansados de la visión de cortijo liberal que nos imponen quienes nos mandan. Cosa que no da, el escolasticismo del ser o no ser, de los gatos de colores, o de la consustancialidad indivisible o trinitaria.

Más reflexiones móviles sobre el velo

April 26th, 2010 § 0

No sé si será el nolotil que me han chutado hoy -por cierto el panorama de la sanidad pública madrileña es muy triste, esta señora la tiene bien tocada- pero me da un mareo cada vez que escucho opiniones, que debe ser cosa mía y no del resto.

Pero la sensación que tengo es que todo el mundo que opina sobre el tema, en verdad está opinando sobre otros temas, a propósito o inconscientemente. O peor, navegando en una trampa, remando en dirección de la cascada.

El ateo piensa más en la Mala Educación de sus amigos de sotana que en su modelo de educación laica -si es que lo tiene- Los carcas de toda la vida, esos que atacan a la Ministra Aído de la forma más irrespetuosa, hablan de la opresión de la mujer, de la igualdad y el problema que supone el yugo religioso para esto -Sí, esos mismos que recurren a la etimología bíblica para discutir el derecho de las parejas gays-

Luego tenemos que algunos de los que defienden hasta el uniforme escolar para no hacer signos de diferenciación social en las escuelas, en este caso se ponen del lado de la diferenciación si es por motivos religiosos. Religión SÍ, Capital No ¡Que daño ha hecho Aldous Huxley en el elemento progre! Y tenemos que parte de la élite de la curia católica defiende el pañuelo, sí, esos mismos que arremeten contra la Europa decadente que abandona sus raíces cristianas. Será porque saben que aquí se pone en juego el asunto, poco debatido, de los privilegios por motivos religiosos.

Y es ahí donde está la cuestión. Que el hecho religioso es considerado como algo indiscutible. Algo que se ve fácilmente en el hecho de que cuando se critica a la escuela por poner esas normas sobre el pañuelo, se recurre a la Constitución: libertad de credo. O a una norma implícita de convivencia universal: respetar las creencias de otros. Dicho lo cual, ya no cabe debate. Tocado lo sagrado, no hay nada que decir. Solo callar.

Pero… hay un problema. Que la Constitución y el respeto universal tiene también otros principios, como el de libertad de expresión para discutir cualquier tema, la democracia, o la razón. Y, salvo que se ignoren, tenemos que igual de respetable es un velo como la indumentaria de cualquiera que quiera ir a la moda. La Constitución articula derechos básicos y procura que no choquen, les da armonía. Lo que no hace con ninguno de ellos es alzarlos a categoría absoluta, sin interpretación ni contextualización.Y nadie ve anticonstitucional prohibir el uso de gorras en clase o que una empresa imponga un uniforme. Porque al final puede haber cierta armonía, el chaval puede expresarse fuera de clase y el trabajador puede ir a la moda fuera de la empresa, sus derechos están ahí, y mientras están en otros entornos se comprende que se respetan otros derechos que permiten esa “armonía” de derechos de la que hablábamos, por ejemplo mostrando cierto respecto al profesor -parece que taparse la cara con una gorra en clase lesiona esto ¿no?- que al final redunda en un derecho a la educación. Sí, uno puede llevar una gorra y mostrar el rostro y pagarán justos por pecadores, pero es que en algún sitio se ponen unos límites para que todo no sea un debate continuo y una pendiente resbaladiza infinita -ambitos en los que sobreviven la mar de bien los que no creen en normas comunes sino en imponer su voluntad a base de aprovechar los defectos, los bugs, del sistema-.

Pero la cosa es peor aún. Por ejemplo. La Constitución no tiene forma de ver si el velo es o no una manifestación religiosa. La Constitución, el derecho, los jueces, los abogados y menos los contertulios de estos, no tienen ni idea de religión, en cuanto herramientas o profesionales del derecho. La Constitución no sabe si el pañuelo es un dogma o una interpretación relajada, o una opción tradicional que se confunde con preceptos religiosos. Pero es que esto no lo saben ni los teólogos. Y sólo podría tener cierta idea, si aceptase como códigos de referencia, las encíclicas de Roma o las lecturas de algún Imán famoso, como aceptan las opiniones de un científico o un perito. Lo cual provocaría verdaderos problemas. El Tribunal Constitucional ya no sólo tendría pesadillas con el Estatuto de Cataluña, ahora entrarían los ángeles, el aborto, la homosexualidad, el matrimonio, las costillas, las tablas, la naturaleza de Mahoma, la de Jesús o la de la mismísima Trinidad. Algo que provocaría ciertos problemas ¿no creen?

Aunque la Constitución dice proteger la expresión religiosa, no tiene grandes medios ni potencia conceptual para hacerlo. Y más le vale estar asistida por la razonabilidad de políticos legisladores y jueces. Al final todo responde al sentido común, y a la oportunidad de tal o cual norma. Y no a esencias, ni a derechos puros, ni a prerrogativas religiosas.

Que existan o no elementos religiosos en una escuela debería ser una cuestión de compatibilidad y armonía. Compatibilidades con otros derechos y restricciones -ya sea el respeto a otras religiones, no crear agravios comparativos, pero también con otras posturas basadas en la libertad de expresión, aunque sean expresiones de la moda- compatibilidad con demostrar que las religiones pueden convivir, compatibilidad con las campañas activas y positivas de igualdad y compatibles con el hecho de que a veces se suspende un derecho y se activa otro, por motivos temporales, de oportunidad, etc.

No es velo sí o no, siempre o nunca, religión siempre o no, intocable o interpretable. La política tiene derecho a jugar con el asunto, por fundamental que le parezca a algunas personas. Porque más allá de estos fundamentalismos, el político que legisla tiene que pensar en muchos otros aspectos que son tan o más sagrados que la religión: la igualdad, la libertad, la convivencia, etc.

PS: Si el velo no es un precepto del Islam, sino solo una obligación que adoptan determinadas interpretaciones dentro de esta religión, entonces, esta elección sería más parecida a una moda que a un motivo religioso, sería una opción individual y por tanto, tan sagrada como cualquier manifestación externa. Si es un precepto, se convierte en una imposición y por tanto despierta las sospechas de ser una contribución a la desigualdad de sexos. Si la Constitución defiende cualquier manifestación religiosa, debería permitir camisetas en los institutos que pusieran: la homosexualidad es pecado, el adulterio también. Merecen un castigo. Si la Constitución restringen estas manifestaciones públicas, entonces es que la Constitución entiende que hay derechos más fundamentales que los religiosos.

Visto así, este debate es una trampa en la que no convendría caer. El derecho debería tener claro que cuanto más distancia ponga con la religión menos se infectará de sus contradicciones y de sus hechos irracionales convertidos en dogma. Y los políticos no deberían caer en conceptos absolutos para atacar el contrario y menos deberían tener miedo de legislar sobre cosas que nos intentan imponer como intocables, inopinables, impensables más allá de fe.

PS2: un instituto puede que no vea en una gorra un obstáculo para la enseñanza y puede que incluso estimule ser diferentes inclusos en su aspecto para aumentar su autonomía. Otro instituto puede interpretar que las modas y símbolos externos no traen más que problemas, peleas y falta de atención. En cualquiera de los dos casos, el derecho a la educación y la autonomía del alumno están por encima de las preferencias estéticas y religiosas de estos. Y más vale que no sigamos trabajando en la dirección contraria, que ya tenemos la educación suficientemente mal.

letras móviles, nostalgias

April 21st, 2010 § 0

Me tiene nosequé, el documental bbc de la Duque esa de Alba. Cuanto me durará. Que no se me va, la imagen yeye, del modern spanish requeté. Aquí teníamos a la nobleza, allí el rock&roll, John Ford y el aspirador, para que digan, aquello peor, Europa superior.

PS: Después de ver Fort Apache, creo que cada vez empiezo a entender mejor la opción conservadora de la clase pobre o media. Es una crítica directa y sin compasión a un jefe militar. Con tan poca compasión que la figura es completamente respetable y hasta atractiva. Incluso cuando lleva a su gente a la muerte, uno puede hasta admirar al personaje… Ford sacude pero no derriba los cimientos. Unos cimientos incuestionables que aguantan envestidas pero que son necesarios. Supongo que es ahí donde muchos ven su ambigüedad entre posturas más liberales y conservadoras. Y yo lo que veo es una búsqueda de coherencia que me asombra.

Reflexión móvil; el velo de las chicas

April 20th, 2010 § 0

Ateos a favor del velo, gobernantes del opus a favor de eliminar los símbolos religiosos en las escuelas. La coherencia entre las ideas y la realidad conlleva un esfuerzo mental que muy pocos están dispuestos a realizar si se puede hacer algo más fácil: disparar contra el contrario, siempre justificable, o ver el fútbol.

Por supuesto, en religión simpre debatimos lo que pueden hacer las chicas jóvenes. Que es el objeto oculto ¿a dominar? de -casi-toda religión.

i-Re-flexiones

No future

April 18th, 2010 § 0

En 2010 una nube negra sepultará Europa, en 2011 las tierras se abrirán y en 2012 los mares nos inundarán. Solo si nos ponemos todos las pulseras power balance sobreviviremos a la profecía. Y si no, sólo los que la lleven subirán al Arca.

Sólo encomendándonos a la fe, a la unidad y a las nuevas tecnologías 2.5 holográficas, alcanzaremos nuestra misión con éxito.

Política sin ética II

April 17th, 2010 § 0

Respondiendo a Sr. Lobo:

mmm… Y no es más corto escribir qué existe la responsabilidad política basado en lo que debería ser una ética de izquierdas?
Saludos

Sí, sería más corto. Y también sería más corto decir: los políticos de izquierdas tienen que ser ejemplares.

Pero yo nunca diría eso sin más. Así de primeras diría: los políticos de izquierdas tienen que tratar de ser ejemplares.

De segundas: los políticos de izquierdas tienen que tratar de ser ejemplares, aunque no deberían obsesionarse con su buena imagen cuando el ataque arrecia desde las filas contratarías; porque al final las buenas obras calan y si no lo hacen es que no se era la persona adecuada o no era el momento adecuado. Y no pasa nada por no entrar en el Hall of Fame.

Pero sobre todo perdería otras cosas que quería decir en el post:

* Que la lógica de la representatividad del parlamentarismo liberal en el que vivimos a veces se queda en la superficie de la máscara del político. Que como dice MacIntyre, la política tiene otra dimensión mucho más real que las ideas: las relaciones morales entre las personas -a lo que yo añadiría en otro lugar, también mediatizadas por ideas-

Y que estas relaciones no deberían ser de manipulación escudadas en falsas ideas universales -valores pronunciados en vano- sino ejemplares, basadas en la virtudes que demanda una comunidad política -lo que espera de ti la gente que te conoce- De tal forma que el político sea un referente moral -uno más- de la comunidad que gobierna.

* Cosa que demuestra el político, rompiendo la cadena burocrática de decisiones que cae desde la autoridad, no para introducir su voluntad espontánea -ser un ocurrente a lo Esperanza Aguirre, que de algún modo falsea esto y transmite cierta noción de autenticidad ética- sino para decidir una ética interiorizada a partir de las aspiraciones que han depositado en él las personas que gobierna.

Supongo que no se me da bien resumir o sintetizar. Pero también creo que estas cosas no se pueden menguar. Porque cuando se recortan aparece toda una fauna de expertos políticos que viven de sus fragmentos, cada uno con su etiqueta: expertos en comunicación, imagen, movilización, elecciones, organización, estrategia, etc. Que todo lo resuelven con dos o tres ideas cortas, que a todo le dan una apariencia ciencia, pero que es sólo eso, apariencia. Sobre todo si no han estudiado ni practicado nada de esto y por ocupar un cargo ya se creen maestros de la materia.

Creo que quien mejor ha dado en el clavo con esto, hablando de Madrid, ha sido Leguina dándole un consejo a Tomás Gómez. Cuando le dijo que no tenía que preocuparse tanto de los medios como de calar socialmente y de buscar cosas importantes. Porque no es tan esencial estar todos los días en los medios como aparecer de vez en cuando porque ellos te llaman y esperan que digas esas cosas interesantes con las que les tienes aconstumbrados a ellos y a su público. Sí, Leguina, que para ciertas cosas se pasa mucho de la ralla, pero para otras es bastante lúcido.

Un ejemplo de esto es Rubalcaba. No está todos los días en la prensa, ni se encalla en un debate farragoso y teatral con la oposición. Sino que cuando sale es para transmitir algo que a todos nos importa o lanzar una respuesta al PP de las que dan en la línea de flotación. Quizás por eso salga en la encuestas como el político mejor valorado. Y es que su política no vive del marketing sin producto ni servicio alguno. Comunica bien -porque tampoco rechazamos la técnica ni nos vestimos con hábito- lo que hace bien y a todos nos afecta.

Y uno se preguntará ¿Y como se cala socialmente sin crear previamente una máscara en el circo de los medios? Y la respuesta es la que quiero defender con toda la tormenta de letras del post, a saber, teniendo a su alrededor un grupo amplio de políticos intermedios, personajes de referencia allí donde trabajan en sus instituciones, que son capaces de mantener relaciones éticas con la comunidad en la que viven y toman sus decisiones políticas, y nunca siendo eslabones de una cadena de mando. Que es mejor la ética de partido, la autoprogramación ejemplar de sus miembros, que la disciplina de partido -cosa que tampoco rechazamos en su versión razonable- Es mejor una organización como muchas células capaces de responder a la realidad, que una pirámide burocrática. Ya sabes que el ejemplo de Toyota red vs Ford piramidal me tiene comido el coco. Así es como podría llegar a la gente. Por los medios de comunicación no lo va a hacer sin un puesto político en el que tome decisiones. Comunicando no llegaría nadie -quizás Gabilondo- Reuniéndose directamente con la gente es físicamente imposible, necesitaría decenios para hablar con un porcentaje alto de madrileños. Así que no le queda otro remedio que construir un ejercito intermedio de personajes de referencia, que no es ni más ni menos como empezó el socialismo en Madrid hace muchos años -con la ventaja de las nuevas tecnologías y algo de los medios, con la desventaja de que aquellos personajes socialistas iniciales se jugaban el trabajo y a veces el pellejo y por eso eran personas de referencia-

Y lo dicho vale exactamente igual para una ciudad.

BUENOS EJEMPLOS:

Zapatero consiguió ese calado ético con toda una red de relaciones que llegó a su máxima penetración con el No a la Guerra. Y en esa red introdujo su personaje ético que a su vez se apoyaba en otros personajes. Rubalcaba ha introducido su personaje en toda la red de lucha contra el terrorismo, una red que nos conecta a la mayoría. Obama empezó su carrera política gracias a una amplia red de contactos que había forjado como coordinador de grupos de asistencia social, donde encarnaba su ética. Y creo -desde la esquina más perdida y oscura de Torrejón- que ese debería ser el camino de Tomás Gómez y del resto de los políticos de izquierdas en Madrid. Pero esto sólo era el corolario.

PS: Si alguien afirmase sin más, los políticos tienen la obligación de ser ejemplares y se acabó. Sin articulación, ni contextualización, ni corolario posible, mi demonio de sospecha se dispararía inmediatamente, diría, cuanto más simples sean sus principios, más manipulables serán en un mundo tan retorcido. Manipulables por sus propias mentiras -nos encanta engañarnos a nosotros mismos- y las de los demás -nos encanta manipular a los demás-

PS2: Aunque pudieras hablar con todo el mundo en poco tiempo: una llamada de al menos diez minutos a todas las personas que pretendes gobernar, tampoco conseguirías nada. Porque la ética no va sólo de palabras, por importantes que sean, sino de relaciones y acciones que afectan a cosas importantes de nuestra vida, y eso un político sólo lo puede tener mediante decisiones en las instituciones, ya sea gobernando o impulsando el trabajo de la oposición.

Política sin ética

April 17th, 2010 § 2

Diferentes pieles y discursos intercambiables en un mismo espíritu personaje

Estoy dándole un repaso a las ideas políticas del siglo XX -metido en un proyecto friki- y estoy ahora mismo en la lectura de MacIntyre. Ya en su día me pelee con él y decidí ser un liberal rawlsiano, pero ahora estoy encontrando ciertas ideas bajo su comunitarismo que más valdría poner de actualidad.

Denuncia que la ética ha sido abandonada y se ha declarado inservible para las relaciones sociales. Y que su sustitución, ha cambiado lo bueno y lo malo por lo exitoso o lo defectuoso de las psicologías -técnicas- de la persuasión -en el fondo, tratar a los demás como medios y no como fines- en el dominio público.

Con un agravante. Que como sociedad organizada en múltiples grupos hemos ido introduciendo esa moral burocratizada que denunciaba Max Webber, que básicamente consiste en atribuir el valor de nuestras decisiones a su procedencia -su obligatoriedad- de la autoridad -que por cierto, es la ética que otros muchos filósofos han utilizado para explicar la lógica moral y la tranquilidad espiritual del funcionario de los campos de exterminio-

Así, nos hemos convertido en unos cínicos que con gran destreza persuasiva, psicológica, técnica y cultural, nos disputamos las migajas del sistema en una lucha por manipular a los demás buscando nuestro propio beneficio o agrado inmediato, disfrazándolo todo de una pretendida ética universal -es por el bien de todos- que no tiene existencia en ningún sitio ni se encarna en ningún lado.

Creo que se puede hacer reingeniería conceptual de lo dicho por MacIntyre, en favor de una concepción liberal aplicable y prevenida de manipuladores que reintroduzca la ética en la política. Pero ya lo haremos en otro sitio. Ahora me quedo con la parte de verdad que veo en MacIntyre. Y que también creo intuir en nuestra mejor ficción o nuestros mejores momentos reales de cambio político. Que siempre vienen de la mano de personajes que revientan la ética burocrática y el nihilismo de las persuasiones. Que al final también terminan produciendo su propia ortodoxia y burocracia, pero que en ese cambio dejan algo de progreso real en las personas reales de las comunidades de las que forman parte. Desde esos locos honestos de Frank Capra hasta esos hackers del sistema como en Sr. Anderson o Tyler Durden. Los ejemplos reales piénsenlos ustedes. Les aseguro que no nombrarán ninguno que no haya roto alguna vez la burocracia del sistema con una decisión ética, con el riesgo que eso conlleva.

PS: La izquierda -las personas de izquierdas, para ser macIntyrianos- no se puede permitir vivir toda la vida de las rentas de la ética pasada -la de los padres, porque no creemos en que la virtudes se hereden ¿no?- y la tecnología de la persuasión. No vale con hacer oposición mediática, ni con entender las reglas del juego a la perfección. Hay que introducir el elemento ético, unos personajes públicos reales y ejemplares, de referencia, porque la ciudadanía no va a romper con la autoridad de quienes mejor la encarnan por la autoridad de quienes la diluyen con su complejo de culpa por mandar con el añadido de no ofrecer una ética capaz de sustituir el uso de la cadena de mando para la toma de decisiones públicas.

PS2: Aunque siempre lo podemos hacer a la manera de Paquirrín. Tirándonos por un terraplén. O como él, bajando la ventanilla y esperando un buen aterrizaje. Porque al final los burócratas se desgastan, la rueda gira y termina apareciendo nuestro turno, mientras nos tomamos un bodka con naranja y ayudamos un con nuestras palabras al desgaste. Aunque en sitios como Madrid la rueda lleva ya mucho sin dar el giro como para entregarle nuestras plegarias. Tenemos que hacer un esfuerzo en la construcción de esos personajes, sabiendo que no es una operación teatral, sino real.

La homeostasis de la crisis

April 15th, 2010 § 1

Nos contaba los otros días un profesor de algo así llamado finanzas, que o bien se regulaban los propios mercados frente a otros, o bien la globalización haría algo tan sencillo como regular -igualar- todos los sueldos del mundo. Al menos eso es lo que yo interpreté cuando nos dio por debatir sobre las tiendas de “chinos” y sus inteligentes prácticas de ingeniería legal. Y no sé porque acabamos hablando de chinos cuando estábamos metidos en las cuentas de una empresa de coches de lujo. Será porque se han apoderado hasta de nuestras mentes, por no decir que de nuestra economía.

Y a mí, que me gustan más las hipótesis que las finanzas me dio por pensar cosas raras:

Y si debajo de esto que llamamos crisis están operando otros procesos de autorregulación de mercados que nos llevan directamente a una crisis permanente cuanto más tomamos las medicinas que dicen que cura nuestro gran problema. Si China es capaz de tener una mano de obra muy barata, incomparablemente barata para cualquier país con derechos laborales, entonces, por más que rebajemos los salarios de los trabajadores y flexibilicemos el mercado laboral, nunca vamos a llegar competitivos comparados con ellos -o con otros países en vías de desarrollo- y cuanto más lo intentemos más vamos a caer en una fractura social de incluso peores consecuencias para la economía -véase Grecia-

Claro, diremos, pues entonces vámonos a ser productivos por el conocimiento y la tecnología. Pero también por aquí China y países parecidos como la India, nos dan un buen repaso, en cuanto empresas, impulso estatal y lo que es más importante: inversión en educación y producción de ingenieros.

Con lo que la pinza a la que nos enfrentamos constituye un enemigo -invisible- de primer orden -y con pocos puntos débiles- para nuestro modo de vida. Por el camino del conocimiento no vamos a encontrar el paraíso y por la senda del abaratamiento sólo vamos a encontrar una crisis crónica a todos los niveles.

Quizás, mientras, los países con normas democráticas y derechos laborales deberían pensar en desarrollar una membrana un poco más inteligente. No para cerrarse a la globalización -que no parece ni bueno ni posible- pero sí para la información externa no entre en nuestros mercados como un elefante en una cacharrería, llevándose por delante todos los orgánulos de nuestra célula del bienestar. Una membrana que además nos permitiese decir parte de las reglas de juego y no que nos las impongan sin más. Producir, producir, producir. En una carrera que no tiene un final feliz, sino absurdo por no decir terrorífico. Porque tendríamos que entender que contra países con mercados laborales tan moldeables e inhumanos no bastará con nuestra excelencia o nuestro conformismo, sino que nos tendremos que abocar a nuestra deshumanización para seguir en el juego. Cuando no tenemos porque decir que el juego sea inevitable tal como es.

Quizás muchos jugadores deberían plantearse las reglas y ver si no es mejor tratar de montar uno nuevo que no sea esta carrera sin fin para ser los más productivos, automatizando a los expertos ingenieros y haciendo casi esclava a la mano de obra. Desde luego Europa debería probar nuevos tableros aunque sea experimentalmente y a tiempo parcial. Aunque ahora está por ver si la membrana nos la montamos cada país o Europa entera. Porque sí la membrana se monta demasiado abajo estaremos tan perdidos como sin ella.

PS: Lo dicho bien lo podrían pensar muchos países en desarrollo para protegerse de Europa.

PS2: No estoy contra la globalización de mercados. Pero sí en pensar que esto es una deidad a la que hay que ofrecer sacrificios humanos con catedráticos de economía y contertulios haciendo de clero.

La transición, peor que el pecado original

April 13th, 2010 § 1

eneko

eneko

Pues prefiero ver a dos abrazándose para que tarde o temprano se reparen las injusticias, que a nadie abrazándose para que tarde o temprano haya más de un cadáver bajo tierra.

A Garzón le han acusado de prevaricar y está por ver que le juzguen y le condenen. Y con el debate que ha arrancado, se ha colado una idea nada nueva que llevo años escuchando: que la transición no se hizo como se debía y que de aquellos polvos estos lodos.

Si uno lee El Mito de la Transición -yo estoy en ello, en una lenta lectura y digestión- uno puede preguntarse muchas cosas, puede ver que lo que ahora se interpreta como algo evidente, teleológico, no tenía por qué haber acabado así, que había abiertas muchas oportunidades y un gran número se perdieron, como también existió la constante posibilidad de no alcanzar un sistema democrático, porque muchos de los que pactaron lo querían por conveniencia momentánea. Qué al final haya pasado no significa que fuese lo necesario.

Pero una cosa es deshacerse de los mitos con la historia -detallista, como no lo es la memoria, que diría Punset- y otra es coger un mito y sustituirlo por otro que nos exculpe de todos nuestros errores o vagancias.

Dicen, en aquellos años no se hizo la justicia histórica que se debía -por no hablar de la forma de estado impuesta- Argumentan, no sé depuró la administración ni las instituciones. Acusan, de aquel capital, este capital. Y piensan sin pronunciarlo, que aquello fue una oportunidad histórica, la izquierda tenía el poder social, Europa estaba con nosotros y era una ventana para el cambio que nosotros no podremos volver a tener. Estando precisamente ahí la mentira que alimenta el victimismo que justifica la inanidad ¿republicana? de todos estos años. La falta de acción efectiva de los que se quejan.

Quienes se lamentan y se lamentan, no entienden que aquello ni se entendía como definitivo por quienes lo ejecutaron ni pretendían que fuese un arquitectura que cien años durase. Al menos por parte de la izquierda involucrada. Sí era sin embargo la mejor forma de empezar a desgastarlos desde la posición de ciudadanos libres y no de súbditos o de esclavos. Que como la gestión de la propiedad privada y la herencia en la Revolución Americana, los privilegios heredados que se toleraban, se ponían en un contexto de desgaste con las generaciones, y como la propiedad dividida progresivamente por la multitud de hijos, los poderes de aquellos franquistas vendrían a menos por la acción política continua de los progresistas y republicanos de las siguientes generaciones.

Pero, tal desgaste parece que ha sido menor. Parece que siguen algunos postulados en las salas de los juzgados, en los sótanos de algunos ministerios y en las más variopintas instituciones ¿Pero de quién ha sido la culpa? ¿De quienes no hicieron triunfar una revolución radical y democrática en un momento de inestabilidad? ¿O de quienes no han sabido seguir con la labor las siguientes generaciones? Yo diría más bien que lo segundo. Porque el republicanismo se ha convertido más en una cuestión de homenajes a un pasado mítico que a un ejercicio progresivo de virtudes cívicas. Se piensa en la república como el volver a la II en vez de construir la III. Y quienes hablan de la tercera están más en el discurso antisistema que en un sistema algo más perfeccionado que el monárquico parlamentario. Además quienes más critican la transición suelen moverse en dos espectros, uno más marginal en el sentido de que serían incapaces de movilizar –y tampoco quieren porque sería subirse al carro de las falseadas democracias de masas embrutecidas- una mayoría porque su propio sentido de la política les pide ser minoría -cualificada, pura y santificadora- con lo cual de nada nos sirve, y otro más cínico, asentado desde hace años en el poder u observándolo con complaciencia, que critica el pasado de la transición pero no arriesga lo más mínimo en el presente, haciendo de la república una banalidad cultural y no su principal batalla política, allí donde tienen poder político -porque ya lo harán cuando lleguen a presidentes del gobierno, mientras tanto sí pero no-

La verdad, creo que la Transición nos abrió un espacio desaprovechado, que quizás a raíz del tema Garzón lo volvamos a recuperar, como una cuestión mayoritaria y no de, insisto, minoría cualificadas -es decir todo lo contrario de lo que significa el republicanismo- Criticar la transición como el origen de todos nuestros males, es además, algo bastante antirepublicano, a saber, rechazar todas nuestras obligaciones políticas actuales, diciendo que son cosas a resolver por un juez o por un pasado que no resultó tan cerrado como una película con Happy End. Ah, por cierto, el juez también pertenece al establishment. Porque ya podíamos haber hecho algo muy sencillo desde hace años como es cambiar el acceso a la carrera judicial –algo al alcance de pocos- en vez de esperar suerte en la ruleta rusa de la aparición del juez comprometido con la causa.

PS: Metamos a Blanco de Ministro de Justicia a ver si con el acceso a juez hace algo parecido como lo hecho con los controladores. Eso sí que sería hacer honor a la Transición.

Mirar más allá

March 15th, 2010 § 0

Hasta el día que inventemos la fusión fría verde parece que no vamos a poner disponer de la autarquía. Porque en algo tan básico como la energía somos unos grandes dependientes, nos debemos al mercado internacional. Por no decir que nuestros propios productores y nuestros consumidores prefieren lo de fuera a lo de dentro. Especialmente en aquello que representa el futuro: la tecnología.

Estamos en ese juego. Queramos o no. En ese juego de capitales volátiles, inversores fantasmas, juego sucio y grandes estados apostando fuerte hacia su producción. La tarea es inmensa y de larga duración: aumentar nuestra industria, hacer que esta mire hacia fuera pero se provea de tecnología aquí dentro, y conseguir todo lo previo para ello: aumentando el capital humano y la cultura de organizaciones inteligentes que jueguen al buen producto y no a intensificar la mano de obra -salarios bajo- Tenemos que buscar nuestra utilidad en el mundo, en el mercado global, ramificándonos por él.

Lo cuentan muy bien en El País: Se necesita una economía exportadora. Conectando muy bien la ilusión de una nueva economía cuando no tenemos un sistema educativo fuerte. Y añadiría yo: por la falta de preocupación de las empresas por el conocimiento y la formación de sus empleados.

Ahora que el gobierno va a apostar duro en cuanto a los préstamos a las pymes y en la regulación del mercado laboral, quizás tendría que mirar dos cosas:

Una, incentivar las empresas exportadoras, haciendo que el estado mismo sea el demandante de estas empresas -a través de Fomento, Industria y sus empresas públicas- para que tengan una estabilidad financiera a cinco o diez años y a su vez ellas se conviertan en el eslabón de otras pymes que operen a menor escala, para que el crecimiento sea capilar y sostenible, para que la banca pueda confiar en la devolución de sus préstamos -sabe que dos o tres pasos más allá está el estado pagando- y para que la universidad puede engancharse a su trabajo ofreciendo I+D.

Dos, incentivar que en el mercado laboral las empresas tengan la obligación de formar a sus empleados, por baja que sea su categoría y por innecesario que le pueda parecer a la empresa.

El consumo interno no nos va a salvar. No vamos a despegar si sólo nos fijamos en impulsar las pymes y en aflojar el mercado laboral. Tenemos que ir más allá y posiblemente el estado no tenga que hacer tanto de banca como si principal consumidor -o consumidor original y constante- de una cadena capaz de salir de nuestro país.

Si me aceptan la reflexión de bar…