Para muchos opinólogos que ayer Belén Esteban ganara el concurso de baile de T5 fue una demostración de como en España triunfa lo cutre o el victimismo. De como se lanza al triunfo a alguien desde la televisión y las campañas por encima del trabajo y del talento. Vaya, de nuestra condición patria. A mi, su victoria más bien me demuestra el poquito nivel de los análisis de nuestros sociólogos de periódico, o las pocas ganas de profundizar cuando se puede emitir un juecio rápido y rotundo.
Mira Quien Baila es un programa de famosos que dan clases de baile y al final dan su recital. Muchos han creído que lo importante es como tenían que mejorar estos famosos y en su resultado final. Y no en el hecho de que son famosos. Qué es lo que da la audiencia. No quieren entender que el público de Edurne, el hermano de Jesulín y el de Belén no es el público del ballet Bolshoi ni el de la camarilla de bar del Real Madrid - Barca. Que la gente lo ve por entretenerse, porque ven gente conocida tan torpe como ella misma aprendiendo algo que la mayoría hacemos mal, porque quieren ver un determinado baile o escuchar una determinada música, porque hay que matar el tiempo antes de ir a dormir.
El que analiza su victoria ve que el público se ha puesto de su parte porque el pueblo se identifica con ella, porque la prefieren a ella, el pueblo hecho carne, a un jurado experto que en su estiramiento sabe lo que hace. Que preferimos al torpe de los nuestros que al listo que nada tiene que ver con nosotros. Es nuestro Bush y ese estirado de Kerry.
Estos expertos en famoseo, o expertos en cosas muy importantes que opinan de la farándula desde su pedestal, no hacen más que repetir una forma de análisis tan poco aguada como se hace en política con las encuestas y los resultados electorales. Eso de que UPYD quita un poquito de allí y un poquito de aquí ¿un poquito? ¿Cuando su aumento electoral correspondió a las perdidas del PSOE? Eso de que el anuncio de los recortes rebaja en 10 puntos la valoración del PSOE ¿el anuncio? ¿el tardar en hacerlo? ¿el no hacerlo más profundo? ¿el modo en que se hace? ¿Su explicación? ¿Que se estuviera intentado no llegar a hacerlo y al final se tuviese que hacer? ¿cancelando cualquier otro tipo de causalidad?
Es verdad que las interpretaciones de los datos no son fáciles. Que cada uno opina como opina de la selección de fútbol. Y que al final se da valor al análisis de los que se supone que saben del contexto sociológico o político que se aborda, análisis que intenta confirmar sus tesis de siempre en vez de ver datos nuevos para afinar lo que siempre dijo.
Sí, el buen camino sería dar interpretaciones que van abordando todas las causalidades y van cerrando ramas. Hasta llegar a causalidades directas y no a ideas de fondo. Pero eso no es lo que pasa.
Cuando uno ve la votación de Mira Quien Baila se debería preguntar por quien vota. Con su perfil, debería ir a preguntarle que espera él de un programa así y porque se acercó inicialmente. Debería ver que le parece ya no sólo Belén, sino un jurado de estrellas que se decida a amonestar a famosos y no a jóvenes talentos en una academia -Eso, si descartamos que no sea un tongo televisivo-
Quizás, con buenas preguntas uno vería que la gente no es tan tonta como algunos quieren hacer ver. Que la gente no se cree el rollo de unos expertos haciendo un programa de famoseo. Como no se tienen que creer a un político haciendo de experto cuando no lo es. Por más que tenga en frente a un granjero tipo Bush.
La gente, en masa tenemos bastante predisposición a movernos como una manada peligrosa, pero día tras día, viendo y escuchando nos volvemos inteligentes, después de muchos programas, intuimos que Mira Quien Baila es un prefabricado que nada tiene que ver con el trabajo duro o la excelencia. Que sí, que tiene su esfuerzo, su gracia, incluso su espectáculo. Pero que el voto, que en esta caso cuesta dinero, no se va a dar a quienes pretenden engañar, y más si el voto puede demostrar que el electorado está por encima de quienes intentan marcarles el camino. Y si para eso hay que votar a Belén Esteban se la vota.
En política, esto se refleja en que muchas veces se vota más contra el que te intenta manipular de forma burda, que eso otro que muchos iluminados denuncian, el hecho de que la mayoría vota porque se la manipula. Al contrario, la gente vota buscando que la manipulen lo menos posible, especialmente si llevan tiempo viendo y escuchando. De ahí que chirríen tanto los discursos que más que ofrecer se ocupan plenamente del contrario o que hagan una loa de lo hecho por el propio bando. De ahí que no creo que el PP saque el más mínimo beneficio en postularse ahora como el partido de los pobres, por mucho que sus expertos lo puedan ver reflejados en las encuestas. Como tampoco valorarán que el PSOE no sea firme en lo que tenga que ser y así considere, porque las encuestas varíen.
PS: Para que la propaganda y el ruido triunfen hay que buscar que el electorado piense lo menos posible. Cosa que se consigue hablando muy alto y preparando noticias que aturdan. Y esto también triunfa en ocasiones. Aunque tiene un antídoto muy básico: apostar por la inteligencia del votante, hablando, debatiendo, incluso metiendo la pata en público, dando cosas que ver y escuchar, más allá de la frase hecha o la interpretación que más me conviene en el corto plazo del corto televisivo.












