El artÃculo de Arcadi Espada. Que señala la otra cara de la moneda que tiene el exigir el fin de la inmigración. Que no es otra que desear o exigir, que los paÃses pobres sean una suerte de Cuba o dictadura comunista, donde nadie pueda escapar a no ser que sea con el beneplácito del estado. ¿Es ese el orden internacional que esperamos? ¿EstarÃamos legitimando esos atropellos?
Visto esto, por lo menos hay tres momentos mentales: Cuando uno mira sus intereses -que según el dÃa será bueno o malo para la inmigración-, cuando uno mira sus miedos y su identidad, y cuando uno se mira al espejo.
Está claro que hay que llamar a las cosas por su nombre. Y más claro aún que la indiferencia o querer vivir siempre en aguas templadas no resuelven los problemas, sino que los acrecienta.
Pero las palabras no son ni el sonido ni la grafÃa que señalan un objeto concreto o su verdad. Ya saben, forman parte de un sistema de significados, formas, prácticas, etc. Las palabras no son señales sino puntos en universos de sentidos. Que no es que vivan por su cuenta, pero tampoco tienen una correspondencia exacta con la realidad. Por eso el lenguaje natural se presta más a las confusiones y a los conflictos que a la ciencia, que tuvo que buscar su gloria en los lenguajes formales y en expulsar a los filósofos -que tantas palabras usaban- de su reino.
Lo de Torrejón es una cuestión que no se describe con una única palabra y menos es algo que se arregle con ella. Ni la solución es la palabra xenofobia -para quienes criticamos al ayuntamiento- ni la solución es la palabra inmigración para quienes creen que esta es el origen de todos los males.
Antes decÃamos que no habÃa que tener miedo a los tabús, y ahora decimos que tampoco hay que quedarse en los eslóganes hechos con las palabras prohibidas. Ni hay que ser vÃctimas de lo polÃticamente correcto, ni presas del lenguaje más reactivo. Nos queda tiempo y mucho para salir de la crisis del paro y ahora más que nunca toca hablar de convivencia. Porque cuando hay escasez -y mal repartida- es cuando más se puede deteriorar.
Siempre es más fácil pedir que trabajar (…) Es más simple delegar que afrontar la responsabilidad
Efecto, acción, reacción. Pierde la inocencia, pierde la paciencia. Lo sustituye por intolerancia. Es el problema en esencia. (…) Gana el sitio la derecha y la ignorancia.
Hoy tengo una sensación parecida con el tema del empadronamiento. Y más siendo de Torrejón de Ardoz. Sufro las revistas municipales en silencio. Que son propaganda del PP pura y dura, que en sus columnas de presentación se dedican a atacar a la oposición como antiespañolistas y en sus portadas a hacer de la inmigración el enemigo que les de un sentido narrativo. Pero eso a mucha gente les da igual porque hay conciertos gratis y arte kitsch. Y un enemigo común.
Asà que no pasa nada. Nuestro Alcalde seguirá incumpliendo la ley al no empadronar a los inmigrantes. Y seguirá impidiendo que los inmigrantes cumplan con la ley al impedirles su obligación de empadronarse. Le dará igual que en su dÃa Güemes pidiese medio millón de inmigrantes más para Madrid -quizás se los querÃa llevar a Pozuelo y no a Torrejón-, que Rajoy como ministro aprobase la ley actual, o que su campaña tuviese incluso en el último dÃa folletos escritos en diferentes lenguas. Le dará igual, porque esto le da votos. Es tan triste como eso.
Denunciarlo está bien. Es muy necesario. Hay gente en Torrejón que quiere hacerlo públicamente y lo va a hacer, llevarlo al pleno, etc. Y me parece lo mÃnimo. Pero no será suficiente para romper con las tabúes que conlleva la inmigración, tanto para los autóctonos como para los extranjeros, que necesitan todos ellos mucha práctica y costumbre para derrumbar finalmente sus falsos Ãdolos. Todos los roces que hay de un lado y otro, se deben a que no hay ni razones conjuntas ni espacios comunes. Ni siquiera cuando nos intentamos poner más multiculturales lo conseguimos, porque en vez de integrar lo que hacemos es trazar lÃmites: yo no me meto ahà si tú no te metes aquÃ. LÃmites que la mayorÃa de las veces los levantamos sobre la religión y los ponemos bajo el recaudo de lÃderes que no han salido de ninguna urna, para que sean más difÃciles de derribar. Y además nos ponemos a pensar desde una perspectiva irreal, desde un punto de vista grupal. Nosotros los españoles, nosotros los extranjeros. Esos que nunca somos salvo cuando tenemos a los otros en frente.
En España seguirán pensando muchos españoles, que ellos que encima que acogen obtienen una mala respuesta cuando ellos inmigraron y se adaptaron, y muchos inmigrantes seguirán pensando que los españoles, que en su dÃa fueron inmigrantes y bien recibidos, ahora se comportan intolerablemente cuando ya no necesitan a los inmigrantes para ganar tanto dinero como antaño. Y quedándonos en eso, en nuestros tabúes, asà nos irá.
PS: No todos los profesores y estudiantes eran unos pasotas. TenÃa uno, quizás el más inteligente y abstracto de todos, precisamente el más abstracto y puramente formal, que cansado decidió, como me dijo un dÃa meterse a polÃtica, es decir a decano.
PS2: Y no estoy hablando de Gabilondo, que ya lo habÃa sido.
PS3: Bueno, no quiero ser pesimista, espero que Torrejón con estos azuzamientos no acabe siendo lo que no es ni ha sido hasta ahora. ConfÃo en que terminemos siendo más inteligentes que los parisinos y que los londinenses. Todo un reto eh.
PS4: El mejor retrato del problema polÃtico de la inmigración es sólo un regalo para frikis: la segunda temporada de la serie de Ghost in the Shell. Goda, con su manejo de la acción-reacción es la mejor representación del que será el principal reto de Europa dentro de unos cuantos años.
PS5: Igual que las hipotecas unen matrimonios, el sistema de pensiones nos unirá a todos. Su forma piramidal será el sÃmbolo de necesidad mutua de las diferentes razas. :-)
Escribo en:
Modo Ocular
¿Dónde estoy?
Usted está navegando por las entradas etiquetadas con inmigración at
Modo Explicito.