Nunca habÃa visto retratado tan bien el noble arte del liberalismo de palo. ‘Liberal’ como palabra de paja y la necesidad de afirmarse, soy, soy, soy, soy, a través de el envoltorio del concepto con éste en la basura.
Lo dice Cobo de Aguirre en una entrevista que da a El PaÃs bastante cabreado. Me imagino que para que alguien diga lo que dice él, con tantos años de polÃtica profesional a sus espaldas -y sin ser sospechoso de chocheo viejuno-, tiene que ser porque le han quemado lo indecible. Eso, o es un órdago preparado por Rajoy y Gallardón. Si Cobo sale bien, le habrán dado donde más le duele, en la autoridad. Si algo se le presupone a Aguirre es autoridad, cosa que empezará a desmoronarse mañana mismo si siendo la jefa de los populares madrileños, tiene a alguien por debajo que dice de ella todo lo que nadie se atreve a decir sin que le pase nada. Pero bueno, esto es sólo una hipótesis de las mÃas.
Lo importante, es lo bien calada que tiene Cobo a Aguirre: Liberalismo intervencionista. Liberalismo de tarjeta de presentación, intervencionista de profesión. Y el ejemplo es Telemadrid. O Ifema, la Camara de Comercio, CajaMadrid, etc.
Minar su falso liberalismo, minar su falsa autoridad. Gallardón, que de polÃtica sabe un rato -aunque compartamos lo justo, democráticamente, con él- sabe donde hay que ir a buscar a Esperanza Aguirre, lo demás son golpecitos. Y el PSM deberÃa tomar nota de como la atacan quienes mejor la conocen.




